Por: María Fernanda Rojas
“Más claro no canta un gallo”. No pudo ser más acertada la afirmación del ex ministro Santos al referirse a las últimas pruebas encontradas por el gobierno colombiano, que revelan los aportes financieros de la guerrilla de las FARC a la primera campaña del actual mandatario de Ecuador, Rafael Correa.

Y es que el video incautado a la guerrillera del bloque Oriental Adela Pérez, alias “Patricia” tras su captura en un operativo al norte de Bogotá el 30 de Mayo pasado, no puede ser más explícito. No obstante, si bien esta podría considerarse como la prueba más contundente con relación a los vínculos de Correa con las FARC, no es la única. Cabe recordar que en los computadores de “Raúl Reyes”, habían quedado consignadas las visitas del ex ministro ecuatoriano Gustavo Larrea y el ex asesor José Ignacio Chauvin, además de otros personajes de la política ecuatoriana estrechamente vinculados con la campaña del actual mandatario del vecino país.
Todas las evidencias encontradas apuntan a lo mismo y el último video hallado es importante, pero no sorpresivo. Lo que sí es sorpresivo, es la actitud que ha asumido el presidente Correa con relación a este tema.
Es sorpresivo y además ofensivo su manera de actuar, sus acusaciones contra el gobierno colombiano desmintiendo pruebas que son innegables, su excesiva molestia por lo que sucedió en la “Operación Fénix” (no sabemos si le ofendió más la incursión colombiana a territorio ecuatoriano o la muerte de “Raúl Reyes”), sus decisiones de tinte político que afectan, no sólo las relaciones bilaterales, sino muchas familias de ambos países cuyo sostenimiento depende de los caprichos del mandatario ecuatoriano; el simple hecho de no reconocer el carácter violento de las FARC es una ofensa contra los colombianos y las víctimas de los crímenes de este grupo insurgente.
Correa no quiere admitir su culpabilidad, porque posiblemente es consciente de la gravedad que implica estar relacionado con un grupo considerado terrorista por 31 países del mundo. No obstante, ante lo delicado los hechos, es preciso que la comunidad internacional intervenga, para aclarar finalmente lo que está sucediendo, prácticamente en nuestras narices. Así mismo, la revelación de estas nuevas pruebas resulta ser una alerta para los colombianos. Es el momento de combatir con mayor vehemencia el flagelo que supone las FARC en nuestro país, y de manifestar nuestra inconformidad con los gobiernos vecinos por sus relaciones, cada vez más explicitas, con la guerrilla de las FARC.
Todas las evidencias encontradas apuntan a lo mismo y el último video hallado es importante, pero no sorpresivo. Lo que sí es sorpresivo, es la actitud que ha asumido el presidente Correa con relación a este tema.
Es sorpresivo y además ofensivo su manera de actuar, sus acusaciones contra el gobierno colombiano desmintiendo pruebas que son innegables, su excesiva molestia por lo que sucedió en la “Operación Fénix” (no sabemos si le ofendió más la incursión colombiana a territorio ecuatoriano o la muerte de “Raúl Reyes”), sus decisiones de tinte político que afectan, no sólo las relaciones bilaterales, sino muchas familias de ambos países cuyo sostenimiento depende de los caprichos del mandatario ecuatoriano; el simple hecho de no reconocer el carácter violento de las FARC es una ofensa contra los colombianos y las víctimas de los crímenes de este grupo insurgente.
Correa no quiere admitir su culpabilidad, porque posiblemente es consciente de la gravedad que implica estar relacionado con un grupo considerado terrorista por 31 países del mundo. No obstante, ante lo delicado los hechos, es preciso que la comunidad internacional intervenga, para aclarar finalmente lo que está sucediendo, prácticamente en nuestras narices. Así mismo, la revelación de estas nuevas pruebas resulta ser una alerta para los colombianos. Es el momento de combatir con mayor vehemencia el flagelo que supone las FARC en nuestro país, y de manifestar nuestra inconformidad con los gobiernos vecinos por sus relaciones, cada vez más explicitas, con la guerrilla de las FARC.
1 comentarios:
Se le ha hecho tarde a la comunidad internancional tomar un partido claro, sobre todo a los USA con el nuevo medias tintas de Obama
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