Por: María Fernanda Rojas
Es bien sabido que las guerrillas siempre han contado con el beneplácito de un reducido grupo de “intelectuales” que se sienten identificados con su lucha por “reivindicar” las clases menos favorecidas. En el caso de las FARC, pareciera ser que su vocera más ferviente es la mexicana Lucia Morett, quien ahora cuenta con una orden de captura por los delitos de concierto para delinquir con fines terroristas, financiación del terrorismo y administración de recursos relacionado con actividades subversivas.

De esta estudiante de la UNAM, se sabía que hacia parte de la Cátedra de Simón Bolívar de su Universidad, en la cual no sólo se introducía la idea de la lucha bolivariana contra el imperialismo norteamericano, sino que se promovía la revista ‘Resistencia’ de las FARC y el boletín “Voz Bolivariana’ publicado por el Movimiento Mexicano de Solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano. Sin embargo, parece ser que esta era la punta del Iceberg, ya que Lucia fue identificada en los computadores de Raúl Reyes como alias “ANA” y en Febrero de 2009, el coronel Mario Pazmiño, jefe de la inteligencia ecuatoriana para marzo de 2008, afirmó que la mexicana había frecuentado otros campamentos de las FARC, además de aquel campamento en el que murió Raúl Reyes y en el que aparentemente ella estaba con fines exclusivamente “académicos”.
Nadie dice que es un delito apoyar las “causas nobles” que la guerrilla de las FARC supuestamente promueve. El problema acá es que en efecto, estas causas son un supuesto, pero la realidad es muy diferente. Es cierto, la guerrilla en sus comienzos inspiró su lucha en fines altruistas. No obstante, en años posteriores estos loables propósitos se desdibujaron y el único interés que al parecer los estimula, es el interés por alcanzar el poder. Se ha degradado tanto su discurso que aquellos que aparentemente eran sus estandartes de lucha, los más desfavorecidos, se han convertido en la carne de cañón de sus combates terroristas. Están tan lejanos de su objetivo inicial, que han convertido el narcotráfico en su mecanismo de financiación, y el secuestro en su forma de coerción.
Lo más delicado es que Morett y su grupo de “universitarios revolucionarios” no son los únicos que hacen apología a este tipo de organizaciones al margen de la Ley. Cabe recordar las desafortunadas intervenciones de un grupo de encapuchados de la Universidad Distrital de Bogotá, que con arengas a favor de las FARC recibían a los estudiantes de los primeros semestres. Definitivamente un acto que va más allá de la libre expresión.
No sabemos si actúan en aras de un afán revolucionario (¿serán tontos útiles?), o si son consientes de las implicaciones de sus actos. Lo cierto es que estos grupos de universitarios, como el de Lucia Morett en la UNAM o el de la Universidad Distrital en Bogotá, son un enclave de las FARC en las aulas de clase. Durante una entrevista a Caracol Radio, con motivo de la celebración del primer año de la Operación Jaque, Ingrid Betancourt mencionó la existencia en Colombia de“Enemigos complementarios”; ¿serán éstos los colectivos que se suman a las acciones de las FARC, para combinar todas las formas de lucha, desde la armada en la selvas colombianas, hasta la “intelectual” en las aulas de clase?
2 comentarios:
Será que estos estudiantes no se ha dado cuenta que es más por fines económicos que cualquier otro que se mueve este grupo de terroristas?
Realmente es una verguenza que en esta epoca donde la democracia es la base de los cimientos de toda sociedad justa, se hable de movimientos guerrilleros con supuestos fines de alcanzar el poder, con el argumento desgastado que dizque para mejorar la calidad de vida de los desposeidos, cuando sus cabecillas gozan de toda clase de privilegios y jugosas cuentas en dolares en el exterior.
Entretanto, los campesinos, obreros y estudiantes pobres que ingresan en sus filas son los que le ponen el pecho a las balas, mientras sus familias agonizan de hambre. Las tierras de los campesinos pobres y medianos son confiscadas por estos supuestos defensores de los desposeidos para cultivarlas con marihuana, amapola y coca, y asi continuar llenandose los bolsillos de narcodolares y armas, las cuales son utilizadas para secuestrar, extorsionar y matar a todos los que se le oponen y en contra de la poblacion civil con el unico proposito de amedrentar y asi apropiarse de todo cuanto encuentran a su paso, sembrando el terror, el hambre y la miseria en nuestra patria.
Yo me pregunto, es asi como quieren liderar a nuestro pais? matando, robando, extorsionando, secuestrando y reprimiendo a su propio pueblo, a los mas desposeidos, a los sin tierra, sin trabajo, sin techo? da verguenza tanta porqueria.
Por eso tenemos que continuar apoyando a Uribe o a Juan Manuel Santos, necesitamos acabar de una vez por todas con toda esta pandilla de delincuentes, necesitamos del voto de todos los colombianos en contra de movimientos profidelistas, prochavistas, comunistas, socialistas de movimientos bolivarianos, que lo unico que desean es continuar desestabilizando al pais al apoyarse en los grupos terroristas como las FARC.
NO QUEREMOS VIOLENCIA, NECESITAMOS PAZ.
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